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31 diciembre, 2012 / vanesacasber

Los números de 2012… ¡Muchas gracias!

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 4.000 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 7 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.

Gracias a todos y… muy feliz año 2013.

¡Besines!

Vanesa.

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24 diciembre, 2012 / vanesacasber

“Las sesiones: una lección de vida”

Buenas tardes a todos:

Después de unas cuantas semanas, retomo el blog de la mano de un estreno de esta semana. Sin haber visto ni el tráiler, la reseña del periódico de este fin de semana me invitó a ir al cine a ver “Las sesiones”. Buscaba algo como la esencia de la Navidad, buscaba delicadeza, ternura y bienestar al estar frente a la pantalla y… encontré todo eso y mucho más.

Una vez más disfruté con los diálogos, las imágenes, la naturalidad de un tipo de escenas que en otras películas resultarían hasta zafias y los personajes. Ben Lewin dirige a John Hawkes como Mark O´Brien y a Helen Hunt como Sherley en esta película. Es una historia con trasfondo triste, un hombre de 38 años que contrae la poliomielitis siendo niño y vive “atado” a un “pulmón de acero” (ventilador de presión negativa) sin el cual puede respirar no más de unas horas y, en ocasiones, ayudado también por un respirador portátil. Sus músculos se han paralizado y se desplaza ayudado de una camilla.

Todo esto no le impidió a Mark O´Brien cursar estudios de literatura, trabajar como periodista y publicar algunos de sus poemas. Fue un luchador en todos los sentidos y todo un estandarte de los derechos de los discapacitados.

En la película se refleja su profunda fe, su optimismo ante la vida, su fortaleza y sus ganas de experimentar sensaciones nuevas. Algo que para nosotros puede resultar común como es sentir el roce de una piel diferente a la propia era para él todo un sueño. Es por eso que recurre a una terapia un poco particular con el fin de perder su virginidad: descubrirá muchas más cosas a través de esas sesiones. Amará, dirá lo que siente con la inocencia de un niño, será amado… y será capaz de disfrutar del momento presente al 100%. Porque a veces quizás nos da miedo o no queremos dar un paso más y complicarnos como decía Shirley (Helen Hunt); si podemos tener en la memoria algo que fue maravilloso un instante… Eso es lo que deciden hacer los dos personajes principales de la película, guardar como un tesoro esos 4 encuentros que les cambiaron la vida.

En esos encuentros no solo Mark descubrió cosas, Shirley descubre a un hombre sensible y va mucho más allá de su cuerpo, se enreda en su mente, en sus miedos, en sus culpas… Digamos que  el sexo es solo la punta del iceberg.

El año pasado disfruté de otra película que trataba también el tema de la discapacidad con elegancia, hablo de la comedia francesa “Intocable”. Aunque  las dos me han encantado. En la comedia francesa el humor era más notable, en “Las sesiones” destaco lo humano de los personajes: sin duda “Las sesiones” y, sobretodo, Mark, me han cautivado.

¿Qué es eso de ser un poeta? (Shirley)

Es vivir inmerso en mi propio pensamiento. (Mark)

Me ha emocionado especialmente un fragmento del final la película en el que se recita un poema de Mark, que empieza así:

Déjame tocarte con mis palabras porque mis manos yacen inútiles como guantes vacíos… Las palabras que completan el poema llegaron a tocar mi corazón ayer, pero tendréis que ver la película para sentir lo mismo. Animaros.

La poliomielitis es una enfermerdad infecciosa provocada por un virus que invade el sistema nervioso y puede producir parálisis en cuestión de horas, es muy contagiosa.

Una de cada 200 infecciones produce parálisis irreversible (generalmente de las piernas) y un 5-10% fallecen por parálisis de los músculos respiratorios.

Afecta sobretodo a niños menores de 5 años. En 1988 se estimaron 350000 casos y en 2010 se notificaron 1352, esto supone una reducción de más del 99%. Si en el año 1988 era una enfermedad endémica en 125 países ahora lo es solo en tres: Afganistán, Nigeria y Pakistán.

Estos datos son así gracias al gran esfuerzo que se realiza a nivel internacional en materia de vacunación y prevención. Ojalá en poco tiempo podamos decir que se ha cumplido el objetivo que ya se marcó la OMS en 1988, que no es otro que la erradicación de la enfermedad.

¡Besines!

¡Feliz Noche!

Vanesa.

21 septiembre, 2012 / vanesacasber

The artist: cine en estado puro.

Fue el Domingo pasado, un día gris de esos que ya comenté en más de una ocasión que me encantan para disfrutar de una buena película, cuando me aventuré con la última gran ganadora de los premios Oscars.

¿Cómo iban a resistirse estos galardones a esta obra de arte? Reconozco que la tenía en la mesilla desde hacía tiempo y que, por una cosa o por otra, iba posponiendo el momento de verla.

Me daba un poco de pereza enfrentarme a una película actual en blanco y negro y muda. Pero sin duda, esas son sus grandes bazas.

Como ocurre con tantas otras películas clásicas, en esta Hazanavicius consigue mantener la sonrisa en nuestra cara sin necesidad de palabras, es una maravilla la estética de los años 20, el brillo en los rostros de los protagonistas y, como no, esa música que hace que nuestro corazón lata al ritmo que nos marcan George Valentin y Peppy Miller. Al tiempo que impulsa a que nuestros pies se muevan a ritmo de claqué. Todo en su conjunto, hace que “The Artist” sea como una preciosa obra de arte expuesta en un museo con la que nos deleitamos.

La temática recuerda en cierto sentido a “El Crepúsculo de los Dioses”, pero con una preciosa historia de amor de trasfondo. Un gran actor de cine mudo, que ve como el sonido y las nuevas tecnologías invaden lo que era hasta ese momento su vida. Vemos como pasa de la gloria a la ruina en menos de 5 años. En esta ocasión, esta explosión tecnológica viene acompañada de la presencia de una encantadora y espontánea joven de sonrisa contagiosa. Vemos a lo largo de la película como pasan los años, como crece la fama de ella y merma la de él y, sobre todo, como lo que sintieron el primer día que se vieron, sigue igual. A pesar de que durante mucho tiempo siguen vidas parelelas, la esencia de lo que sintieron al verse un día de 1927 por casualidad a la puerta de un teatro no les abandonará nunca.

En lo personal, me quedo con muchísimas escenas de la película, sobretodo al principio cuando Peppy Miller juega con una chaqueta de George Valentin, emulando un abrazo, cuando está en el cine viendo la última película de George y se angustia en una escena en la que él es “engullido” por arenas movedizas, la escena del ensayo de su primera película juntos donde tienen que bailar y no son capaces de contener la risa. En definiva, cualquier escena en la que Jean Dujardin sonríe y mira con ternura a Bérénice Bejo es especial. Ese amor casi paternal al principio, que nos deja sin respiración, hasta que sabemos el final…

Por mucho que yo diga, lo mejor es que le veáis y, creedme, no os arrepentiréis. Es una de esas películas que hacen que te guste cada vez más el cine. El hecho de que en estos tiempos de consolas, videojuegos, sonidos, colores, smartphones, etc… una película sólo con su música, su baile, con las miradas, las sonrisas… pueda llegar a emocionarnos me alegra ¡Qué maravillosos los actores que consiguen esas cosas!
Suit comes to life.

Baile final.

¡Besines!

Vanesa.

22 julio, 2012 / vanesacasber

¡Hola pelirroja!

No es de extrañar que un trío de ases como lo son Katharine Hepburn, James Stewart y Cary Grant hayan logrado rodar en 8 semanas “Historias de Filadelfia”, sin tener que repetir ni una sola de sus escenas. En un principio los candidatos para acompañar a Hepburn eran Clark Gable y Spencer Tracy. A pesar de la química existente entre este último y la actriz yo me alegro de que por motivos de agenda no pudieran aparecer dentro del reparto.

En 1940 la película recibió 6 nominaciones y se llevó 2 Oscars: Mejor Actor para James Stewart y Mejor Guión Adaptado. Es ese guión brillante, irónico e inteligente el que ayer de noche logró arrancarme varias veces una sonrisa.

Todos los planos transcurren en los momentos previos a la boda de una mujer de clase alta (Katharine Hepburn) con George (John Howard), un hombre poderoso pero con orígenes humildes.

Los personajes son un reflejo de la hipocresía que a veces caracteriza a la alta sociedad y como se puede luchar e ir contracorriente para alcanzar la felicidad.

Por un lado tenemos a la madre de Tracy, que acepta con total naturalidad las infidelidades de su marido.

Por otro lado tenemos, como no, a Tracy Lord, una joven con aires de grandeza, que roza; como sus pretendientes dicen lo divino y que se encuentra a un día de su boda con una gran duda: ¿casarse con su prometido, un hombre aburrido y por el que no siente la más mínima atracción, pero al que las circunstancias, como si la corriente de un río se tratara, pusieron en ese lugar y ese momento? O… ¿cambiarlo todo? ¿no hacer lo que se supone que debe hacer simplemente porque sí?

Como invitados especiales al evento están la pareja de periodistas el Sr. Connor (James Stewart) y la Srta. Imbrie (Ruth Hussey). El Sr. Connor acaba protagonizando una escena romántica con Tracy casi al final de la película y enamorándose de ella. La actitud de la Srta. Imbrie resulta más patética: siempre a la espera de que Tracy resulte inalcanzable para Mike para así, tener ella alguna opción: un poco triste y hasta humillante.

Dejo para el final al que es para mí uno de los personajes que más simpatías despiertan de la Historia del Cine: C.K. Dexter Haven. Cary Grant interpreta a mi personaje favorito de la película, el exmarido Dexter resulta simplemente encantador, como él mismo dice “Todo un caballero, excepto en ocasiones”. Todo un caballero con aplomo que cada vez que aparece en escena tiene la palabra justa, cada diálogo o discusión con Tracy nos hace querer que acaben juntos; por sus miradas, su química, porque transmiten no poder estar separados y estar más vivos que nunca cuando están cerca. Si no se marchitarían…

Fue la conversación que mantuvo con Tracy en la piscina, cargada de reproches hacia ella y donde él le decía que no podría ser feliz hasta que no se quitara el halo de divinidad que la cubría y fuera menos presuntuosa, junto al “tonteo” con Mike lo que hizo a la protagonista reaccionar, abrir los ojos y tomar las riendas de su vida. Ella misma fue la que dijo que “La edad adecuada para formar juicios de los demás es nunca”, pero al mismo tiempo ella estaba llena de prejuicios.

Era Dexter quien realmente la conocía y la quería, no la adoraba como a una Diosa. (“No quiero que me adoren George, solo quiero que me quieran”. Tracy Lord).

Hay varias escenas memorables: la primera imitando a las películas de cine mudo cuando Dexter se va de casa tras la separación, ella le rompe un palo de golf en sus narices y él le da un empujón y la escena de la piscina de Tracy y el Sr. Connor el día antes de la boda, pero como os dije que me encantaba ver a Katharine Hepburn y Cary Grant en la misma escena discutiendo, he elegido otra: (aunque os recomiendo que veáis esta comedia íntegramente)

“Kittredge no es para tí”.
¡Besines!

Vanesa.

23 junio, 2012 / vanesacasber

“Supongo que a veces no hay suficientes piedras”

Hace apenas dos días, mientras iba en el asiento delantero del coche y estábamos parados  en un semáforo, pasó algo. Hay momentos, por ejemplo   este, o cuando voy en el tren, autobús, etc… que mi mente empieza a volar sin poder controlarla. Pues bien, lo que ocurrió fue que justo al lado de nuestro coche se paró uno de esos carritos de helados; esos que llevan helados de todos los sabores, barquillos, de cucuruchos, chucherías, etc… Hacía años que no veía uno  y  mi mente voló en ese mismo instante hacia mi infancia.

Recordé los días en que un carrito igual que ese paraba al final de mi calle, esos días de verano, el olor a la arena de la playa, otros días en el campo, sabores u olores como el jamón cocido recién pasado por la sartén o el uniforme y el mandilón planchado los Domingos por la noche, texturas como las sábanas de la cama de mis padres los Sábados por la mañana… ¿De qué depende que unos instantes se queden grabados a fuego en nuestras neuronas y otros no? ¿Será que esa época pura e inocente que es la infancia ha de volver de vez en cuando a recordarnos las cosas importantes de la vida?

Aunque desgraciadamente no siempre es así, yo creo que todo el mundo debería tener una infancia maravillosa; hay cosas que un niño no debería ver, oír o sentir nunca. Los que tuvimos una infancia feliz la recordamos así, como el momento más dulce. Etapa a la que nos gusta volver  cuando la vida nos sorprende con algún bombón amargo; quizás sea por eso por lo que se recuerdan tan nítidamente algunas escenas de hace tantos años, porque aún viviendo cosas excepcionales en la vida adulta,  a veces es una necesidad volver a la pureza de un niño.  Ya lo decía la mamá de Forrest: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”.

Esos bombonos, son las marcas que va dejando la vida al pasar sobre nosotros, va modelándonos cual muñecos de plastilina y vamos dejándonos hacer reaccionando a veces como nunca pensamos que podríamos hacer. Forrest nunca supo si tenía razón su madre al decir que cada cual se labraba su propio destino o el Teniente Dan, que decía que teníamos un destino inamovible. “No sé si todos tenemos un destino, o si estamos flotando casualmente como en una brisa; pero yo creo que pueden ser ambas, puede que ambas estén ocurriendo al mismo tiempo”

Pues bien, yo no sé cuál sería el destino de Forrest, pero con su inocencia y bondad  logró metas que no estaban al alcance de todo el mundo. Puede que tuvieran los dos un poquito de razón y podamos intervenir algo en nuestro destino, con tesón, fuerza de voluntad y coraje, entre otras cosas. “Haz lo mejor que puedas con lo que Dios te ha dado”

La película ganó hace ya casi 20 años 6 oscars, entre ellos Mejor Película, Mejor Director y, por supuesto, Mejor Actor. No me extraña, ya que la interpretación de Tom Hanks es magistral, con su dulzura, sencillez y sensatez.

Consigue hacernos un recorrido a lo largo de su vida y de la historia política, social y cultural de EEUU.

Ayer volví a ver esta película y como siempre me encantó; es una película que no te deja indiferente. Es más, Forrest no te deja indiferente, como tampoco te deja indiferente la manera que tiene su madre de explicarle las cosas y de saltar los obstáculos que le pone la vida.

“Tonto es el que hace tonterías”

¡Besines!

Vanesa.

7 mayo, 2012 / vanesacasber

SUNSET BLVD.

Fotograma de la famosa escena final.

Fue en el número 1087 de esta gran Avenida donde Billy Wilder encontró hace ya más de 50 años lo que estaba buscando.

Estoy hablando, como no, de la mansión de Norma Desmond en “El Crepúsculo de los Dioses” (“Sunset Boulevard”). Y de su mugrienta piscina vacía que inmortalizó alguna de las escenas más famosas del cine.

Se trata del marco ideal para una diva de Hollywood que vive de sus éxitos pasados, aislada por completo del mundo real que la ha olvidado hace ya tiempo, decadente y abandonada al igual que la casa.

Ella es una actriz de cine mudo que ve como la incorporación del color y el sonido al cine desbanca a sus películas y… no lo puede soportar.

Su situación llega a ser patológica; con su casa convertida en un museo de ella misma y creyéndose con derecho de comprar todo lo que se le antoje: incluso a las personas.

La elección de Gloria Swanson para el papel protagonista fue simplemente GENIAL.

Solo una antigua estrella del cine mudo que defiende a ultranza la poca expresividad de los que siguen un guión, pudo gesticular durante toda la película rozando la sobreactuación.

El personaje impregna toda la película y nos hace odiarla por su frivolidad, pero sentir lástima al mismo tiempo (¿Cómo se ha de estar de solo para celebrar un solemne funeral por un mono?). ¿Será quizás todo esto un reflejo del celuloide? ¿Es esto lo que se esconde detrás de las estrellas?

El guión tiene muchísimos momentos inolvidables, entre ellos las noches trabajando en la paramount de Betty y Joe, o la frase de cuando Joe conoció a Norma:

“Usted fue grande”

– “Soy grande. Es el cine el que se ha vuelto pequeño”.

Os dejo algunas imágenes de la película con una canción que trata de expresar lo que sintieron muchas estrellas del séptimo arte al dejar de brillar: Es preciosa.

Canción e imágenes de la película: “With one look”

¡Besines!

Vanesa.

15 abril, 2012 / vanesacasber

Oporto: un lugar especial en el mapa.

Muchas veces las ciudades nos parecen como sus gentes, o… las gentes como sus ciudades.

Al pasear por Oporto y descubrir sus fachadas desconchadas, sus mujeres tendiendo la ropa en el barrio antiguo, sus azulejos con escenas de Santos o sus librerías con olor a madera vieja y papel nuevo… entendí que hay lugares que despiertan en uno el sentimientos de nostalgia: Oporto es uno de esos lugares.

A Oporto, igual que hay personas a las que les queda bien el color rojo o el azul, le sienta bien el gris de sus nubes.

Descubrí calles llenas de romanticismo, jardines que invitan a perderse en ellos, tranvías que te hacen viajar en el tiempo, edificios cargados de historias, un río que palpita en sus orillas, gente llena de hospitalidad, platos típicos que se deshacían en el paladar como el  bacalao o la francesinha.

No solo Oporto, sino ciudades como Guimaraes o Braga también hacen que te sientas cómodo en sus acogedoras terrazas, contemplando pintorescas plazas llenas de luces de todos los tonos, donde los sonidos, olores y sensaciones se mezclan.

Creo que como dije al principio, las personas son reflejo de sus lugares de origen, o viceversa. Y en concreto en el caso de nuestros queridos vecinos, también la música se carga de esa melancolía en el Fado:

Fado, mi fado

Traigo un fado en mi canto
Canto de noche hasta que salga el dia
De mi gente traigo el llanto
Y en mi canto, traigo la Mouraria

Me hacen falta quién un día yo fui
Y aquel amor, a quién más amé
Yo canto un pais sin fin,
El mar, la tierra y mi fado
Mi fado, mi fado, mi fado

En mi ser solo hace falta yo
La dueña de mi vida
Y de un sueño, el cual llamo mio
Me doy, así, por nacida

Traigo un fado en mi canto
Que en mi alma sigue guardado.
Viene desde del hondo de mi espanto
Esa busca por mi fado
Mi fado, mi fado, mi fado

¡Besines!

Vanesa